Marlene* busca alternativas en casa para enseñarle a su hija temas de sexualidad, relaciones afectivas y roles de género. Cuenta que Bianca*, de seis años de edad y estudiante de tercer nivel de preescolar en una institución pública de La Urbina, no recibe esta información en el aula.
Según su madre en el ámbito escolar tampoco les hablan de las partes del cuerpo. “Me gustaría que en la escuela le brinden información al respecto porque no sé si la manera en la que le enseño es la correcta”.
Mercedes Muñoz, presidenta de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (Avesa), afirma que los manuales de orientaciones pedagógicas para la Educación Integral de la Sexualidad (EIS) existen en Venezuela desde hace años, pero aún no se enseña obligatoriamente en todas las etapas del sistema educativo.

El artículo 50 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna) consagra el derecho a educar e informar según el desarrollo, en salud sexual y reproductiva. No obstante, Muñoz aseguran que Venezuela sigue rezagada en la lista de países latinoamericanos con políticas y proyectos que garantizan la salud sexual
“Se habla poco del tema y superficialmente. Las normativas no se cumplen. Esto contribuye al alto índice de embarazo a temprana edad, evidenciando la necesidad de una política nacional para garantizar EIS”,señala.
Muñoz también advierte que sin acceso al tema desde la escuela y el hogar, los niños y niñas no aprenden sobre las partes del cuerpo ni que no se deben tocar y esto hace a los hace vulnerablea al abuso sexual.
La normativa
Venezuela demuestra avances pero aún hay trabajo por hacer. En 2021 en la Gaceta Oficial No. 42.063 se estableció la incorporación de la educación sexual en el sistema educativo.
El Ministerio de Educación, en cooperación con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), desarrolló líneas de trabajo para capacitar a docentes, personal de salud y la población general. Hasta 2023 formaron a 13.498 educadores en la materia.
Sin embargo, la realidad en las aulas es otra. Un estudio del Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) revela que 2 % de los docentes en 10 estados del país recibe formación para abordar la salud sexual con niños, niñas y adolescentes.
Yaritza*, maestra de preescolar no plantea temas sobre la educación sexual en el aula porque no cuenta con las herramientas. “Solo hablamos de las partes del cuerpo y superficialmente porque hay una prohibición por parte de la directiva”.

El informe de Cecodap indica que el tema en el aula es limitado, 38 % de los docentes consultados señalaron que solo se aborda cuando lo exige el currículo y 22 % que la iniciativa depende de los estudiantes.
Isolmar Paradas, especialista en violencia de género y psicóloga de Cecodap, recalca que en Venezuela la sexualidad tiende a ser abordada desde un enfoque “biologista”, es decir, se centra en la función reproductiva del ser humano.
“Hablar de sexualidad es conocer sobre reproducción, roles de género, afectividad, derechos, educar sobre la no violencia, pero en las aulas no se está enseñando”.
La enseñanza en casa
Marlene improvisa con lo que tiene a mano, busca información en línea o con amistades. “Le explico que su cuerpo es suyo y que nadie tiene derecho a tocarla si ella no quiere. Le digo que hay partes del cuerpo que son privadas y que debe cuidarlas”.
La madre busca películas, canciones o cuentos que aborden estos temas para propiciar una conversación con su hija. “Bianca es curiosa y hace preguntas”.
Paradas insiste en que este tema se debe abordar desde la etapa inicial. Es importante que los niños y niñas puedan identificar las partes de su cuerpo, que hablen del pene y la vulva como lo hacen de sus manos y torso adaptado a su edad y desarrollo psicológico. En el caso de preescolar la educación es más ludica para hablar de su cuerpo y explorar sus partes desde la curiosidad.
“La información es prevención y si llega a tiempo ayuda a que los niños (y niñas) identifiquen riesgos. Si no conocen sobre un tema, no sabrán si algo que les ocurre es normal o no. Ayuda con la autonomía” ,dice la psicóloga.

Muñoz, también profesora de Orientación Psicoeducativa en Sexualidad, sostiene que los padres y madres no conversan con naturalidad sobre educación sexual porque no tienen herramientas. Y mientras tanto, en las redes sociales, la niñez y la adolescencia se expone a mensajes o vínculos dañinos como la pornografía, que a menudo transmiten patrones machistas y de violencia.
Añade que es necesario mantener conversaciones abiertas sobre sexualidad, abordar sus dimensiones y utilizar recursos lúdicos para fomentar el diálogo.
Aún falta
Oriana Padrón, maestra de preescolar, indica que en su institución abordan la sexualidad desde la etapa inicial. “Nos regimos por el pensum educativo, pero hacemos adecuaciones a la realidad. Fortalecemos la confianza con los alumnos para que los niños acudan a nosotros ante cualquier problema en sus hogares”.
Muñoz agrega que la educación sexual no es efectiva por los tabús y porque los docentes no saben abordar estos temas ya que las universidades no los preparan para ello.

“Es necesario que la ESI se convierta en una política que prepare a la infancia en temas más allá de lo reproductivo, y sea una asignatura”.
(*) Los nombres se modificaron por medidas de protección a la fuente.
Esta es una reproducción de un texto de la web CrónicaUno.


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