La Violencia basada en Género (VbG) es una realidad multifacética y compleja que se manifiesta de muchas maneras, a menudo invisibles. El cine, como herramienta, sirve para reflexionar y sensibilizar, a través de historias reales o ficticias, y muchas películas han logrado visibilizar la VbG en sus distintas formas, ayudándonos a nombrar y entender lo que antes permanecía en la sombra.
A continuación, presentamos una selección de películas que, más allá de la violencia física, exploran distintas formas de VbG, invitándonos a la reflexión y a la acción:

«Sorry, Baby» (2025) de Eva Victor se centra principalmente en la exploración del trauma de la agresión sexual desde una perspectiva íntima, matizada y, sorprendentemente, con toques de comedia.
Eva Victor (quien escribe, dirige y protagoniza la película como Agnes) utiliza el cine como una poderosa herramienta para desafiar las narrativas tradicionales sobre las mujeres víctimas de violencia, haciendo un importante comentario de género a través de la forma y el tono.

Cerdita (2022), dirigida por Carlota Pereda, se presenta como un thriller rural que fusiona el terror con una mirada crítica a problemáticas sociales como la gordofobia, el acoso escolar y la violencia de género. La película revela cómo la marginación de los cuerpos fuera de los cánones normativos se conecta con estructuras de poder, dinámicas de agresión y la compleja pulsión hacia la venganza.

La hermanastra fea (2025), dirigida por Emilie Blichfeldt, reinterpreta el mito de Cenicienta desde una mirada oscura y feminista, explorando la violencia simbólica hacia las mujeres, la presión estética y la marginalización de los cuerpos “no normativos”.

Ruido (2022), bajo la dirección de Natalia Beristáin, se erige como una obra profundamente feminista que expone la violencia estructural en México, con especial énfasis en los feminicidios y las desapariciones de mujeres. Desde una perspectiva de género, la película muestra cómo el cine puede convertirse en un espacio de denuncia y memoria, visibilizando la sororidad, la resistencia y la incansable lucha de madres y familias frente a un sistema patriarcal marcado por la impunidad y la corrupción.

Belén (2025), dirigida por Dolores Fonzi y basada en el libro Somos Belén de Ana Correa, es una película que denuncia la criminalización de las mujeres en Argentina por abortos espontáneos y expone cómo el sistema judicial reproduce la violencia patriarcal. Su análisis de género revela la lucha feminista contra la impunidad y la defensa del derecho a decidir.

La Sustancia (2024) nos enfrenta a una verdad incómoda: el cuerpo de las mujeres convertido en un campo de batalla donde se libran las guerras del patriarcado. A través del body horror, Coralie Fargeat, directora, desnuda la violencia estética que obliga a las mujeres a permanecer jóvenes, delgadas y “perfectas” para ser aceptadas.

Hermosa Venganza (Promising Young Woman, 2020) dirigida por Emerald Fennell, es un retrato que denuncia la cultura de la impunidad frente a la violencia sexual y expone cómo el género condiciona las experiencias de justicia, poder y venganza.

Noche de fuego (2021) de Tatiana Huezo retrata la vida de tres niñas que crecen en una comunidad rural mexicana atravesada por el narcotráfico y la violencia armada. Desde una mirada íntima y poética, la directora expone cómo el género condiciona la experiencia de la infancia en contextos de guerra no declarada.

Joy (2018) nos muestra a una mujer nigeriana migrante en Viena, atrapada en una red de trata de personas y explotación sexual. Sudabeh Mortezai, la directora, construye un relato íntimo y realista que expone cómo el género, la raza y la condición migratoria se entrecruzan para producir vulnerabilidad y violencia.

Òlòtūré (2019,) dirigida por Kenneth Gyang, cuenta la historia de una joven periodista que se infiltra en una red de trata de mujeres en Lagos. Desde una mirada cruda y realista, Òlòtūré expone cómo el género, la pobreza y la corrupción se entrelazan para sostener un sistema de explotación sexual que afecta principalmente a mujeres jóvenes.

Holy Spider (2022), esta película inspirada en hechos reales ocurridos en Mashhad, Irán, muestra cómo un hombre asesinó a varias trabajadoras sexuales entre 2000 y 2001. Ali Abbasi, director, convierte esta historia en un thriller social que expone cómo el género y el patriarcado atraviesan la violencia, la justicia y la representación mediática.
El cine que habla de violencia basada en género no solo entretiene: abre ventanas hacia realidades que muchas veces permanecen invisibles. Cada historia narrada en la pantalla es también un llamado a reflexionar sobre nuestras propias prácticas, a cuestionar los silencios y a reconocer la urgencia de construir relaciones libres de violencia.


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