El tiempo que dedican las mujeres al cuidado familiar y su impacto en la pobreza de los hogares

Esta investigación contempló como objetivo general conocer el impacto de emergencia humanitaria unida a la pandemia por Covid-19 en la cargas de cuidado de las mujeres en Venezuela.

En el diseño de la metodología de esta investigación, se consideraron los aspectos conceptuales que abordan el cuidado familiar desde dos  dimensiones, una  que se materializa en tareas que pueden medirse por el tiempo que se les dedica, y una dimensión relacional que se expresa en la atención y apoyo al grupo familiar. Para abordar estas dimensiones se aplicó la encuesta Clasificación de Actividades de Uso del Tiempo para América Latina (CAUTAL) 2016, de la CEPAL; y se realizaron seis entrevistas en profundidad, todas ellas por teléfono, debido a la cuarentena por la pandemia por COVID-19.

Fuente: elaboración propia

Con la versión CAUTAL  se entrevista a una persona del hogar y se le pide información sobre el tiempo de las actividades no remuneradas que realizan las personas integrantes de la familia las 24 horas del día o durante una semana. La encuesta CAUTAL  armoniza las diversas versiones anteriores de las Encuetas de Uso del Tiempo (EUT) aplicadas en los países con diferentes criterios y variables que impedían los estudios comparativos, también estandariza la taxonomía y el alcance de las actividades a medir. Con esta herramienta medimos dos de las dimensiones que contempla la CAUTAL, estas son el trabajo remunerado y el no remunerado que incluye los oficios del hogar y el cuidado familiar.

Para la encuesta se seleccionó una muestra no probabilística, intencional, elegida  por reunir características que se ajustan a los objetivos de la investigación. La muestra fue de más de 100 mujeres de dos parroquias del Municipio Sucre del Estado Miranda de Venezuela, las parroquias Fila de Mariches y Caucagüita. Sucre es un municipio caracterizado por tener una concentración de población en situación de pobreza de las más grandes en el país. En el procesamiento de los datos se descartaron unas encuestas y finalmente se trabajó con los datos de 98 mujeres entrevistadas.

Los datos que se presentan en este informe son una referencia de la situación de las mujeres con hijos que viven en esas dos parroquias. No pueden compararse con datos de la aplicación de esta encuesta en otros países con muestras representativas a nivel  nacional, en las que participan mujeres pobres y no pobres. Este estudio se realizó sólo con mujeres en situación de pobreza y de pobreza extrema. 

Las mujeres participantes del estudio fueron madres y abuelas pertenecientes a diferentes tipos de grupos familiares y situación conyugal. Se les consultó sobre el tiempo que dedican a trabajos remunerados formales e informales. Se les preguntó acerca del tiempo que dedican a catorce actividades en el hogar, entre ellas las de oficios domésticos y las de apoyo familiar. Todas estas actividades no remuneradas en el hogar son las llamadas, desde la perspectiva de género Actividades de Cuidado Familiar.

La  situación de las mujeres pobres, como población vulnerable, se ha agravado por la crisis  económica prolongada y por las medidas de aislamiento. Una causa clave son las tareas de cuidado familiar que están en manos exclusivamente de las mujeres. Sin embargo, ni ellas ni la sociedad, perciben que esta responsabilidad es desigual e injusta, que el cuidado tiene que ser una responsabilidad familiar compartida y una responsabilidad del estado y de la sociedad en su conjunto.

Foro Virtual: Presentación del estudio

Desde esta perspectiva planteamos desafíos a las Políticas Públicas y a la sociedad civil, al sector privado, y a las instituciones nacionales e internacionales, estos son, entre otros, los siguientes:  

(1) Los programas dirigidos a las mujeres y a las familias que se están desarrollando necesitan abordar aspectos cruciales relacionados con la pobreza de las mujeres y de las familias, los datos que  vinculan la pobreza con el tiempo que le dedican las mujeres a las tareas de cuidado necesitan considerarse e incorporarse para lograr una mayor justicia social y equidad de género.

(2) Como señalan las investigaciones, el problema de la pobreza es también cultural, una acción fundamental es el promover políticas de cambios culturales, mediante campañas de comunicación e incentivos para la transformación de los estereotipos y roles tradicionales de padres y madres en la distribución de las tareas de cuidado familiar. 

(3) Se requiere fomentar investigaciones aplicadas y generar conocimiento sobre las relaciones de género en los hogares y su impacto en la pobreza económica y en la pobreza de tiempo de las mujeres pobres,  situación que les impide acceder a empleos remunerados y salir de la pobreza. Si esta pobreza de tiempo se mantiene, todos los esfuerzos de las políticas, programas y proyectos  contra la pobreza son limitados. 

Autor: avesa.blog

Avesa es una organización sin fines de lucro que, basada en los principios de la equidad de género y los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos, promueve el ejercicio responsable de la sexualidad desarrollando actividades de educación, investigación, atención y promoción de apoyos sociales y políticos, dirigidos a personas y organizaciones en el ámbito nacional, con efectiva participación en redes internacionales.

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