El cuidado como derecho humano: una declaración necesaria y urgente

El 7 de agosto de 2025, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declaró, que se reconoce el cuidado como un derecho humano autónomo, esto marca un antes y un después en la forma en que entendemos la vida en sociedad y la justicia social. Esta decisión no solo tiene implicaciones jurídicas, sino que también representa un acto profundamente político y transformador.

En un mundo que privilegia la productividad sobre la vida, declarar el cuidado como un derecho humano es un acto profundamente político y transformador. El cuidado —de niñas, niños, personas mayores, personas enfermas o con alguna discapacidad y de la comunidad— ha sido históricamente invisibilizado, feminizado y relegado al ámbito privado. Sin embargo, sin cuidado no hay vida posible.

Reconocer el cuidado como derecho implica entenderlo no solo como una necesidad individual, sino como una responsabilidad colectiva y estatal. Significa garantizar que todas las personas puedan recibir y brindar cuidado en condiciones dignas, sin que ello implique precarización, sobrecarga o exclusión. Las mujeres, especialmente las más empobrecidas, han sostenido el mundo desde lo doméstico, la mayoría de las veces sin reconocimiento ni remuneración.

El estudio realizado por AVESA en 2025, titulado “Corresponsabilidad de los cuidados en la prevención de la violencia basada en género”, demuestra que redistribuir el cuidado no solo mejora la calidad de vida de las mujeres, sino que también previene la violencia. En comunidades de Zulia y Táchira, donde se promovieron acuerdos locales de cuidado, las mujeres lograron reducir su sobrecarga, aumentaron su autonomía económica y fortalecieron su capacidad para identificar y enfrentar situaciones de violencia.

El enfoque feminista del cuidado no se limita a lo doméstico: interpela al Estado, a las políticas públicas y a la cultura. Reconocer el cuidado como derecho implica garantizar tiempo, recursos y servicios para que todas las personas puedan cuidar y ser cuidadas sin que ello signifique pobreza, aislamiento o violencia

El cuidado sostiene la vida. Y declararlo como derecho humano es cuidar también la democracia, la equidad y el futuro.

Consulta la investigación de AVESA aquí

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